La provincia fueguina lleva adelante un operativo integral de manejo y fiscalización pesquera que combina la extracción de ovas en ambientes naturales con procesos técnicos de incubación y cría en la Estación de Piscicultura Río Olivia, con el fin de garantizar el repoblamiento continuo de las cuencas australes.
El sector acuícola e hidrobiológico de la provincia de Tierra del Fuego registra un nuevo hito operativo en el marco de sus programas anuales de conservación y manejo de recursos. Las autoridades competentes se encuentran ultimando los detalles logísticos necesarios para concretar la siembra de hasta 250 mil ejemplares de truchas, una medida orientada a robustecer de manera sostenida las poblaciones ícticas presentes en los distintos ríos y lagos del territorio insular.
Las labores técnicas se encuentran bajo la órbita de la Secretaría de Pesca y Acuicultura del Ministerio de Producción y Ambiente, operativizadas a través de la Dirección General de Estación de Piscicultura. El plan de trabajo comprende una combinación rigurosa entre intervenciones directas sobre los cuerpos de agua naturales de la Isla Grande y los procesos de incubación, desarrollo y control técnico llevados adelante en las instalaciones de la Estación de Piscicultura Río Olivia.
El ciclo productivo y de recomposición poblacional comienza con las tareas de desove en el corazón de la isla. Dicho procedimiento metodológico contempla la extracción manual de óvulos mediante técnicas de masaje abdominal a los ejemplares hembras, seguida de su inmediata fecundación en el mismo sitio con los ejemplares machos. Una vez superada esta primera etapa de fertilización en el entorno natural, los lotes de huevos son trasladados bajo estrictos parámetros de seguridad ambiental y control térmico hacia la planta de la Estación de Piscicultura Río Olivia, donde continuarán las fases críticas de desarrollo larvario y alevinaje.
Desde la cartera productiva provincial remarcaron que estas acciones responden a un objetivo histórico y estratégico orientado a mantener el repoblamiento ininterrumpido de los espejos y cursos de agua de la región. Esta práctica no solo favorece el equilibrio ecológico y la biodiversidad de los ecosistemas acuáticos australes, sino que también estimula de forma directa la pesca deportiva, consolidándose como un recurso recreativo de gran valor para la comunidad local y un atractivo turístico indiscutido para los visitantes que recibe la provincia.
Asimismo, el marco de gestión y preservación incluye figuras de protección especial para determinados cursos fluviales del territorio. Como ejemplo de ello, los ríos Mimica e In cuentan con una normativa específica que los categoriza como “Santuarios Provinciales” en virtud de la Ley N° 520. Debido a esta designación legal, dichos cauces permanecen bajo un régimen de veda total para la actividad pesquera durante todo el año, priorizando la salvaguarda y la conservación estricta del valor genético de la trucha marrón vinculada a los lagos Chepelmut y Yehuin.
Con la ejecución de estas campañas de siembra y fiscalización, la provincia consolida un modelo de administración transparente y metódico de sus recursos hídricos, articulando la labor científica con políticas públicas de desarrollo sustentable que garantizan la salud a largo plazo de las cuencas patagónicas.














