Microalgas cultivadas con efluentes cerveceros muestran potencial para reemplazar la harina de pescado en la acuicultura

Un proyecto internacional logró transformar aguas residuales de la industria cervecera en biomasa de microalgas destinada a la elaboración de alimentos balanceados para peces. Los..

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Un proyecto internacional logró transformar aguas residuales de la industria cervecera en biomasa de microalgas destinada a la elaboración de alimentos balanceados para peces. Los ensayos demostraron que las doradas alimentadas con estas dietas mantuvieron un crecimiento óptimo y mejoraron indicadores vinculados a la salud y al sistema inmunológico.

La búsqueda de ingredientes más sostenibles para la alimentación acuícola sigue avanzando en distintas partes del mundo. Un reciente estudio desarrollado en el marco del proyecto internacional AlgaeBrew demostró que es posible aprovechar aguas derivadas de la producción de cerveza para cultivar microalgas que luego pueden utilizarse como materia prima en la elaboración de alimentos balanceados para peces.

La investigación contó con la participación del Instituto de Acuicultura Torre de la Sal (IATS-CSIC) de España y sus resultados fueron publicados en la revista científica Aquaculture Nutrition. Según informaron los investigadores, las dietas formuladas con la microalga Nannochloropsis oceanica permitieron mantener niveles óptimos de crecimiento en doradas (Sparus aurata), además de generar mejoras en parámetros relacionados con la capacidad antioxidante y la respuesta inmunológica de los peces.

El proyecto parte de un concepto de economía circular. La producción de un litro de cerveza requiere entre tres y cinco litros de agua, parte de la cual conserva nutrientes y minerales que pueden ser aprovechados para otros procesos productivos. En este caso, esos efluentes fueron utilizados para cultivar Nannochloropsis oceanica, una microalga reconocida por su elevado contenido de proteínas, ácidos grasos omega-3 y compuestos antioxidantes.

Una vez cosechada, la biomasa algal fue deshidratada e incorporada a formulaciones de alimento balanceado sin harina de pescado. El objetivo fue evaluar si este ingrediente podía convertirse en una alternativa viable a las materias primas tradicionales utilizadas en la nutrición acuícola.

Durante 96 días, los investigadores analizaron el desempeño de doradas alimentadas con cuatro dietas experimentales que contenían distintos niveles de inclusión de microalgas. Además del crecimiento, se estudiaron aspectos vinculados con la expresión génica, la microbiota intestinal y las comunidades microbianas presentes en el agua de cultivo.

Los resultados mostraron que los peces mantuvieron un desarrollo adecuado y evidenciaron mejoras en indicadores de salud. Asimismo, se observaron modificaciones en las comunidades microbianas del ambiente acuático en función de la composición de las dietas, lo que sugiere una estrecha relación entre la nutrición de los peces y el equilibrio biológico de los sistemas de cultivo.

Jaume Pérez, investigador del CSIC y responsable del grupo de Nutrigenómica y Biología Integrativa de Peces del IATS, destacó que el estudio adoptó un enfoque integral que no se limitó a medir el crecimiento de los peces. Según explicó, la investigación analizó simultáneamente variables fisiológicas, genéticas, microbiológicas y ambientales, permitiendo comprender mejor cómo la alimentación influye tanto en los animales como en el ecosistema donde se desarrollan.

Por su parte, el investigador Fernando Naya Català señaló que este tipo de alimentos contribuye a reducir la dependencia de la harina de pescado, una materia prima históricamente vinculada a la captura de recursos marinos. Además, remarcó que el uso de subproductos de otras industrias fortalece los principios de la bioeconomía circular y favorece sistemas de producción más eficientes desde el punto de vista ambiental.

Los responsables del proyecto indicaron que el próximo desafío será escalar la producción para alcanzar volúmenes industriales que permitan reducir costos y facilitar su incorporación comercial. Para ello, prevén profundizar la cooperación con empresas del sector cervecero y con otros actores de la cadena acuícola.

El proyecto AlgaeBrew reúne además a especialistas del University College Dublin (Irlanda), la Universidad de Swansea (Reino Unido) y la empresa belga LSAqua, consolidando un esfuerzo internacional orientado a desarrollar nuevas soluciones para una acuicultura más sostenible.

Fuente: Portal IPac, Instituto de Acuicultura Torre de la Sal (IATS-CSIC), proyecto AlgaeBrew y artículo científico publicado en Aquaculture Nutrition: “From Brewery Waste to Sustainable Aquafeed: Harnessing Nannochloropsis Microalgae for Fishmeal-Free Gilthead Sea Bream Diets”.

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