,

El INTA Concordia impulsa la piscicultura en Entre Ríos y trabaja junto a productores para ampliar la cría de peces

Una unidad demostrativa desarrolla experiencias con pacú, boga y sábalo, mientras capacita a productores agropecuarios para incorporar la acuicultura a sus establecimientos. El sistema permite..

alimentación de peces en estanque de acuicultura

Una unidad demostrativa desarrolla experiencias con pacú, boga y sábalo, mientras capacita a productores agropecuarios para incorporar la acuicultura a sus establecimientos. El sistema permite evaluar rendimientos, costos y escalas de producción en estanques, con el objetivo de diversificar la actividad rural.

El desarrollo de la piscicultura en Entre Ríos forma parte de las líneas de trabajo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en Concordia, donde investigadores y productores buscan consolidar la cría de peces como una alternativa productiva. La iniciativa combina ensayos técnicos, capacitación y transferencia de conocimientos para evaluar las posibilidades de expansión de esta actividad en la región.

Juan Pablo Hegglin, investigador de la experimental del INTA Concordia, describió el momento que atraviesa el sector como una etapa previa a su consolidación. “La piscicultura está carreteando”, señaló en una entrevista publicada por Bichos de Campo el 16 de octubre de 2026, al referirse a una actividad que todavía tiene margen para desarrollarse.

El equipo trabaja actualmente con alrededor de 30 productores de la zona, con quienes mantiene una red de intercambio de información y experiencias. Algunos visitaron las instalaciones experimentales para conocer los sistemas de cultivo y evaluar su adaptación a establecimientos agropecuarios.

La unidad demostrativa cuenta con cinco estanques de aproximadamente 320 metros cuadrados de superficie y dos metros de profundidad. Allí se realizan ensayos principalmente con pacú, aunque también se desarrollaron experiencias con boga y sábalo.

Durante la primera etapa del proyecto, las investigaciones estuvieron orientadas a ajustar las técnicas de producción, establecer densidades de cultivo y medir el crecimiento de los ejemplares. Actualmente, una parte importante del trabajo se concentra en la capacitación mediante cursos, jornadas y actividades destinadas a productores interesados en incorporar la piscicultura.

Tecnología y capacidad productiva

El sistema utilizado en Concordia es semiintensivo y cuenta con una turbina que incorpora aire al agua para mantener condiciones adecuadas para los peces. Según explicó Hegglin, sin aireación podrían criarse entre 60 y 70 pacúes por estanque, mientras que con este equipamiento el objetivo es alcanzar unos 250 ejemplares y una producción final estimada de 320 kilos de pescado por unidad.

El abastecimiento de agua se realiza mediante un pozo de entre 35 y 36 metros de profundidad. Para garantizar la retención del recurso, los estanques cuentan con una capa de arcilla que funciona como barrera impermeable.

La escala productiva constituye otro de los aspectos evaluados por el equipo. Hegglin estimó que una explotación de entre 15 y 16 estanques de estas características podría generar ingresos suficientes para sostener a una familia, según las proyecciones realizadas en la experimental.

El ciclo de producción depende, entre otros factores, de la temperatura del agua. En Concordia, la actividad se intensifica entre septiembre y octubre, cuando se superan los 19 o 20 grados, y disminuye hacia mayo, con el descenso térmico. La cría desde alevines puede demandar entre 15 y 16 meses hasta obtener ejemplares de pacú de aproximadamente 1,3 kilos. También existe la posibilidad de adquirir juveniles de entre 250 y 300 gramos para engordarlos durante una temporada.

Especies, alimentación y mercado

El pacú es la principal especie comercial de los ensayos por su posicionamiento en el mercado gastronómico. La boga también mostró resultados favorables de crecimiento, mientras que el sábalo presentó un desarrollo más lento, aunque sus hábitos alimentarios podrían facilitar su integración en sistemas de cultivo con otras especies.

La alimentación representa uno de los componentes centrales de los costos. Los peces reciben balanceados formulados según su etapa de crecimiento, y el alimento de terminación utilizado contiene un 27 % de proteína.

Además de estudiar la rentabilidad, el INTA analiza el potencial de la piscicultura para diversificar los ingresos rurales y contribuir a reducir la presión pesquera sobre poblaciones naturales del río Uruguay.

La iniciativa busca ampliar la cantidad de productores capacitados y generar información que pueda aplicarse en emprendimientos de diferentes dimensiones. De acuerdo con Hegglin, las experiencias desarrolladas en Concordia permiten evaluar alternativas de inversión y adaptar los sistemas a distintas escalas productivas.

Fuente: Bichos de Campo, “El sueño acuícola de Entre Ríos: el INTA quiere hacer despegar la cría de peces junto a productores locales y ya dicen que ‘la piscicultura está carreteando’”, publicado el 16 de octubre de 2026.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *