El desarrollo de iniciativas en Chubut y Tierra del Fuego marca un nuevo escenario para la acuicultura nacional. Si bien la producción comercial de salmón aún no es una realidad en el país, distintos proyectos avanzan con el objetivo de posicionar a la Argentina dentro de un mercado de alto valor internacional.
La posibilidad de que la Argentina ingrese en la producción comercial de salmón vuelve a instalarse en la agenda de la acuicultura regional. Durante las últimas semanas se registraron avances en distintos proyectos que buscan desarrollar la salmonicultura bajo modelos productivos adaptados a las condiciones ambientales y regulatorias del país.
Uno de los emprendimientos más avanzados es el que impulsa la empresa Aqua Patagonia en Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut. La iniciativa contempla la construcción de la primera planta argentina de producción de salmón en tierra, mediante sistemas controlados de cultivo, con una capacidad proyectada de 5.000 toneladas anuales destinadas principalmente a los mercados de exportación.
A diferencia del sistema tradicional de jaulas flotantes utilizado en otros países productores, el proyecto propone un modelo de cultivo terrestre basado en estanques con recirculación y control permanente de las condiciones del agua, buscando minimizar el impacto ambiental y garantizar elevados estándares sanitarios.
Paralelamente, la provincia de Tierra del Fuego dio un paso importante al firmar una carta de intención con la empresa Wanchese Cooke, filial de la canadiense Cooke, uno de los principales grupos acuícolas del mundo. El acuerdo establece un marco de cooperación técnica para evaluar oportunidades de inversión y desarrollo de proyectos acuícolas en el territorio fueguino.
Desde el Gobierno provincial señalaron que el objetivo es avanzar en estudios técnicos, transferencia tecnológica, capacitación e investigación aplicada, respetando el marco normativo vigente y los criterios de sostenibilidad ambiental establecidos para la actividad.
Estos avances reflejan el interés creciente por desarrollar una nueva actividad productiva capaz de diversificar la matriz económica de distintas regiones patagónicas, aprovechando las condiciones naturales y sanitarias que ofrece el sur argentino.
La salmonicultura representa uno de los segmentos de mayor valor dentro de la acuicultura mundial. Países como Noruega, Chile, Canadá y Escocia han consolidado industrias altamente tecnificadas que abastecen mercados internacionales con millones de toneladas de salmón cada año.
En ese contexto, la eventual incorporación de Argentina como productor no implicaría competir de manera inmediata con esos grandes actores, sino construir una industria de escala gradual, basada en la innovación tecnológica, la sostenibilidad y el desarrollo de productos con alto valor agregado.
Especialistas del sector coinciden en que el camino requerirá importantes inversiones, generación de conocimiento técnico, desarrollo de proveedores y formación de recursos humanos especializados. También será necesario consolidar marcos regulatorios que otorguen previsibilidad a largo plazo para atraer capitales nacionales e internacionales.
Si bien todavía no existe producción comercial de salmón a gran escala en el país, los proyectos actualmente en marcha muestran que la acuicultura argentina comienza a explorar nuevas alternativas para ampliar su participación dentro del mercado global de productos del mar.
La evolución de estas iniciativas será seguida de cerca por toda la industria regional, ya que podría representar el inicio de una nueva etapa para la producción acuícola argentina y abrir oportunidades de inversión, innovación y generación de empleo en la Patagonia.
Fuente: Elaboración de Acuicultura Argentina sobre la base de información oficial de los gobiernos provinciales de Chubut y Tierra del Fuego y publicaciones especializadas.














