La chernia (Polyprion americanus) comienza a consolidarse como una de las especies marinas con mayor potencial para el desarrollo de la acuicultura argentina, en un contexto donde investigadores del INIDEP lograron importantes avances científicos vinculados al cultivo experimental de este pez de alto valor comercial.
El trabajo forma parte de las investigaciones impulsadas en torno a especies estratégicas para la producción acuícola nacional y representa uno de los desarrollos más relevantes realizados en los últimos años dentro del ámbito de la biología experimental marina.
Especialistas destacan que la chernia presenta características biológicas especialmente atractivas para la acuicultura. Entre ellas sobresalen su rápido crecimiento durante la etapa juvenil, la excelente calidad de su carne y la creciente demanda internacional como producto premium.
Además, la especie demuestra una buena adaptación a sistemas de recirculación de agua en cautiverio, aspecto considerado fundamental para avanzar hacia modelos de producción sustentables.
Desde hace más de diez años, el INIDEP desarrolla investigaciones orientadas a comprender distintos aspectos del ciclo biológico de la especie, incluyendo reproducción, crecimiento y requerimientos de manejo bajo condiciones controladas.
Uno de los principales desafíos a nivel mundial para el cultivo de chernia ha sido lograr completar su ciclo de vida íntegramente en cautiverio. En ese contexto, los avances alcanzados por el organismo argentino adquieren especial relevancia científica.
Los investigadores lograron conformar un plantel reproductor a partir de juveniles capturados en el medio natural que posteriormente alcanzaron la madurez sexual en condiciones de cautiverio.
A partir de ese proceso, se obtuvieron los primeros desoves naturales viables sin necesidad de inducción hormonal y, más recientemente, juveniles criados completamente en condiciones experimentales.
Este último resultado representa un verdadero hito para la investigación acuícola nacional, ya que la etapa larval suele ser una de las fases más complejas en el cultivo de peces marinos.
Los ensayos realizados permitieron obtener ejemplares que ya superan los cinco meses de vida, alcanzando aproximadamente 300 gramos de peso y 22 centímetros de longitud.
Especialistas del INIDEP remarcan que estos avances aportan información clave para comprender las primeras etapas del desarrollo de la especie y continuar optimizando futuros protocolos de cultivo.
Uno de los aspectos centrales del trabajo fue el desarrollo de estrategias de alimentación temprana utilizando alimento vivo, como microalgas, rotíferos, artemia y copépodos.
Según los investigadores, el uso de copépodos resultó particularmente importante debido a su alto valor nutricional y su contribución al mejor desempeño larval de la chernia.
El trabajo fue desarrollado por el equipo interdisciplinario del Gabinete de Biología Experimental (BIOEX), área especializada que continúa fortaleciendo las capacidades científicas del Instituto en investigación aplicada a especies marinas de alta complejidad biológica.
Actualmente, el INIDEP mantiene un plantel de reproductores adultos de aproximadamente 30 kilos, lo que permitirá profundizar nuevas líneas de investigación orientadas a perfeccionar las condiciones de cultivo y avanzar hacia futuros desarrollos productivos.
Estos avances consolidan el posicionamiento de Argentina dentro de la investigación acuícola del Atlántico sudoccidental y refuerzan el potencial de la chernia como una de las especies más prometedoras para el futuro de la maricultura nacional.














