La producción de trucha en la región patagónica continúa mostrando signos de crecimiento sostenido, impulsada por las condiciones naturales favorables y el interés de nuevos inversores. Distintos emprendimientos buscan consolidarse en un mercado con alta demanda interna y proyección exportadora.
En provincias como Neuquén y Río Negro, el desarrollo de la actividad se apoya en la calidad del agua y en la incorporación de tecnología para mejorar los rendimientos productivos. A su vez, se trabaja en la capacitación de recursos humanos para fortalecer la cadena de valor.
Especialistas coinciden en que, si se mantiene el ritmo de inversión, la trucha podría convertirse en uno de los principales productos de la acuicultura argentina en los próximos años.

