Edición genética: las microalgas buscan convertirse en fábricas de vacunas y compuestos funcionales para la acuicultura

Las microalgas, utilizadas habitualmente en acuicultura como alimento para larvas, moluscos y zooplancton, están siendo estudiadas para cumplir funciones adicionales mediante técnicas de edición genética…

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Las microalgas, utilizadas habitualmente en acuicultura como alimento para larvas, moluscos y zooplancton, están siendo estudiadas para cumplir funciones adicionales mediante técnicas de edición genética. La tecnología permite modificar genes específicos para desarrollar cepas capaces de producir moléculas destinadas a aplicaciones nutricionales, sanitarias y productivas dentro de los sistemas de cultivo.

En lugar de seleccionar únicamente organismos que presenten determinadas características de manera natural, las investigaciones buscan intervenir sobre genes concretos para incrementar la producción de carotenoides, lípidos, proteínas, enzimas y péptidos antimicrobianos. También se analizan cepas capaces de expresar antígenos que, una vez ingeridos, podrían estimular respuestas inmunitarias en peces, crustáceos y moluscos.

Una de las líneas de trabajo consiste en utilizar la propia microalga como vehículo para suministrar determinados compuestos. De esta manera, las moléculas funcionales podrían incorporarse al pienso o al alimento vivo y ser administradas directamente a los animales. Este mecanismo podría reducir, en determinadas aplicaciones, la necesidad de extraer y purificar previamente los compuestos producidos por las microalgas.

Nuevas funciones para las microalgas

El desarrollo de estas tecnologías no está limitado a aplicaciones vinculadas con la salud animal. La ingeniería genética también busca mejorar la producción de omega-3 y pigmentos utilizados en alimentación acuícola, además de generar enzimas que puedan favorecer el aprovechamiento de los nutrientes.

Otra de las posibilidades estudiadas es el desarrollo de cepas capaces de utilizar recursos procedentes de otras actividades productivas. En determinados sistemas de cultivo, esta característica podría contribuir al aprovechamiento de nutrientes disponibles en el entorno productivo.

Los sistemas de recirculación acuícola, conocidos como RAS, también aparecen entre los posibles campos de aplicación. Según el material analizado, determinadas microalgas podrían contribuir a recuperar nutrientes o aprovechar el dióxido de carbono generado durante los procesos de cultivo.

El desarrollo de estas aplicaciones todavía enfrenta diferentes desafíos antes de alcanzar una utilización comercial. La capacidad de una cepa para producir una determinada molécula en condiciones de laboratorio no garantiza que pueda mantener ese rendimiento cuando el cultivo se traslada a una escala industrial.

La estabilidad genética constituye uno de los aspectos centrales. Las características buscadas deberían mantenerse durante numerosos ciclos de cultivo y bajo condiciones variables de temperatura, iluminación y composición del medio. A esto se suman las necesidades de escalado y los costos asociados a la producción.

También deberán evaluarse la eficacia de los compuestos en los animales, la seguridad de los productos obtenidos, su incorporación a los procesos habituales de fabricación de alimentos y piensos y la comparación de sus costos con las alternativas actualmente disponibles.

Regulación y posibles aplicaciones

La regulación será otro de los factores determinantes para el desarrollo de esta tecnología, especialmente en mercados con requisitos específicos para organismos modificados genéticamente y productos destinados a la alimentación animal.

De acuerdo con el material publicado por misPeces, las primeras aplicaciones comerciales podrían concentrarse en aquellos compuestos de alto valor capaces de compensar los costos asociados a la edición genética, el cultivo y el procesamiento.

Para la acuicultura, el desarrollo de microalgas diseñadas para producir nutrientes, pigmentos, proteínas, antígenos u otras moléculas abre una nueva línea de investigación en torno al uso de estos organismos. Su evolución dependerá de la posibilidad de mantener una producción estable a escala industrial, demostrar su eficacia y seguridad y superar los requerimientos regulatorios de cada mercado.

Fuente: misPeces.

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